El hipo, ese ruidito incómodo e involuntario que nos sale por la boca, no es otra cosa que un espacio convulsivo del diafragma tras una inspiración interrumpida. El ruido gutural que lo caracteriza se produce por la contracción violenta del diafragma. Aunque generalmente es pasajero, este fenómeno desaparece tras contener la respiración prolongadamente o tras recibir un susto repentino. El hipo prolongado resulta doloroso
No hay comentarios:
Publicar un comentario